Por el único hombre que yo pelearía y daría hasta la vida…

¿Cuantas de nosotras no sentimos identificadas con esta frase?

“Por el único hombre que yo pelearía y daría hasta la vida, es por mi hijo”.

Los hijos son un regalo de la vida y una bendición de Dios.
Son los frutos de nuestra existencia y un premio que nos entrega el destino.
Como en un espejo, en ellos nos vemos nosotros mismos, por eso tratamos de darles lo que no pudimos tener y siempre luchamos por verlos felices.
Son como pedazos de carne, por los que corre nuestra propia sangre y nuestra esencia, aunque no son nuestros. Los hijos son nuestros mientras no puedan valerse, luego serán de su propia familia, así funciona la vida.
Nuestros hijos son lo más valioso que tenemos, te dejo a continuación bellas postales con reflexiones sobre nuestros hijos, para compartir en tus redes sociales:

Una madre lleva a su hijo por 9 meses en el vientre, 3 años en brazos y toda la vida en el corazón.
Por un hijo, un padre puede sacrificar hasta la vida y quedar satisfecho.
Por un hijo se llora, se ríe, se ama y se odia, se mueve el mundo si es necesario. Porque un hijo es el único ser, al que se ama más que a uno mismo.

No hay mayor aliciente, incentivo, estimulo o fuente de fuerza y poder para luchar, para pelear y vivir, que un hijo.
Por los hijos somos capaces de hacer, lo que no haríamos para nosotros mismos y mucho más…
El padre es el primer héroe de su hijo y el primer amor de una hija!
Cada vez que nace un bebe, también nace una madre y nace un amor eterno.
Cuando la vida me quita las razones para seguir luchando, entonces llega mi hijo con una sonrisa y me las da todas.

Sin mi hijo tal vez mi casa estaría limpia y mi billetera llena, pero mi corazón estaría completamente vacío.
¿Cada vez que veo a mi hijo pienso: Quien le dio la vida a quién?
Un hijo es el motivo por el cual cada día decidimos seguir adelante. No es la mejor opción, sino la mejor decisión.
El amor de Madre es paciente y comprensivo. Cuando todos te abandonan, nunca falla o flaquea, aunque su propio corazón se esté rompiendo en mil pedazos.

Sí te gustaron estas bellas reflexiones sobres nuestro tesoro más grande, que son nuestros hijos, no olvides compartir y dar like, así tus amigos pueden ver lo orgullosa que estas de tus hijos.

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